Una de las mayores dudas que se puede tener durante un embarazo tiene relación con el deporte. Muchas veces pensamos que por estar embarazadas no se puede practicar ejercicio físico, pero la realidad es muy diferente. La medicina ha demostrado en múltiples ocasiones que el ejercicio no sólo es compatible con el embarazo, sino que muchas veces es beneficioso.

A pesar de los beneficios que pueda tener practicar ejercicio durante el embarazo, hay algunos deportes que no son recomendados. Uno de ellos es el fútbol, que al tratarse de un deporte de mucho contacto, esfuerzo físico y con riesgo de caídas no es muy recomendado durante la gestación, especialmente en los últimos trimestres de esta.

Pero aunque el fútbol no sea uno de los deportes más recomendados por los médicos, hay muchos otros ejercicios físicos que nos pueden ayudar durante el embarazo y de cara a la labor de parto.

Ejercicio físico y embarazo

A diferencia de lo que puedan pensar muchas personas, hacer ejercicio físico durante el embarazo puede llegar a ser muy beneficioso para las madres. Lógicamente, este ejercicio físico tendrá que ser regulado por un médico, que se encargará de adaptar el nivel de ejercicio adecuándolo al estado físico que la mujer tuviera antes del embarazo.

No serán igual los ejercicios para una embarazada que ya practicara algún deporte antes del embarazo, que para una embarazada con hábitos sedentarios. Una mujer acostumbrada a jugar al fútbol podrá seguir haciéndolo durante los primeros meses, aunque tendrá que tener más cuidado.

El embarazo

Como ya hemos dicho, realizar ejercicio durante el embarazo puede tener efectos muy positivos tanto en la salud de la mujer como en la del feto. El ejercicio aliviará los dolores de espalda y mejorará la postura gracias a la tonificación de piernas, glúteos y muslos. También detendrá el deterioro de las articulaciones y aliviará el estrés y la ansiedad.

Además de mejoras físicas, el ejercicio físico durante el embarazo servirá como preparación de cara al parto. Éste será más fácil si los músculos son fuertes, además el control de la respiración, una parte vital del ejercicio físico, puede ayudar a evitar la disnea y a afrontar el dolor. Aunque todavía no se conocen muy bien los beneficios adicionales que puede tener el ejercicio, muchos estudios de ginecología han demostrado que puede disminuir las complicaciones que pueda sufrir el feto.

Pero no se podrá realizar cualquier tipo de ejercicio, aquellos deportes en los que haya riesgo de pérdida de equilibrio o traumatismo abdominal son los menos recomendados por los médicos. El fútbol es uno de los ejercicios que no están recomendados practicar durante el embarazo, especialmente cuando el feto está más desarrollado. Esto se debe a que se trata de un deporte de contacto en el que hay riesgo de sufrir golpes o caídas.

Aunque se practique un deporte que no requiera contacto, hay que prestar mucha atención a los síntomas, que nos indicarán si es necesario parar. Algunos de estos síntomas pueden ser mareos, tener palpitaciones, dolores en la espalda o pelvis y la falta de aire. Todos estos síntomas son indicadores de la necesidad de descansar para evitar mayores complicaciones.

El parto

Como ya hemos comentado, el ejercicio durante el embarazo puede tener muchos beneficios en el parto. Estar en forma ayudará a que el parto sea mucho más relajado y sencillo para la madre y para la matrona. Hay algunos ejercicios específicos para la labor del parto, su objetivo será lograr una mayor flexibilidad en los músculos.

Las mujeres que acostumbran a practicar deporte, no sólo durante el embarazo sino también toda su vida, van a encontrar más facilidades durante el parto. Por ejemplo, una mujer que ha hecho ejercicio constante va a tener menos probabilidades de sufrir una cesárea que una mujer que ha llevado un embarazo sedentario.

La respiración juega un papel muy importante durante el parto ya que puede ayudar a soportar el dolor. También jugará un papel importante la resistencia, que en caso de tener un parto largo será vital. Ambas se fortalecen gracias al ejercicio físico, sobre todo la respiración, que debe estar muy controlada a la hora de hacer deporte.

Algunos ejemplos de jugadoras que han sido mamá

En el fútbol no es muy habitual que las jugadoras sean madres, esto se debe a las cláusulas anti-embarazo, que impedían que muchas futbolistas fueran madres si querían conservar su trabajo. Teniendo en cuenta que estas cláusulas han sido aplicadas hasta hace poco, e incluso todavía siguen estando vigentes en algunos casos, no es de extrañar que en ninguno de los 16 equipos que forman parte de la Liga Iberdrola, la Primera División femenina, no haya ninguna jugadora que sea madre.

Aunque actualmente se dé esta situación, que es más normal de lo que debería serlo, en el pasado sí hemos visto a jugadoras de fútbol que compaginaban su vida en el campo con su vida como madres. Este es el caso de Jennifer Volpe, quien en el año 2016 era jugadora del UD Tacuense en Primera División, donde también era la única madre de la división. Jennifer Volpe es el claro ejemplo de que se pueden llevar ambas facetas, ser madre no es un impedimento para continuar con una carrera deportiva.

Otro ejemplo lo encontramos en Chantal de Ridder, jugadora del Ajax de Ámsterdam femenino que fue renovada por el club durante su embarazo. Esto sucedió el pasado año en el mes de junio, cuando la jugadora estaba a punto de dar a luz a su primer hijo. El caso de Chantal es muy novedoso en el fútbol femenino, pues lo habitual es que las futbolistas eviten quedar embarazadas para no ser despedidas.

Afortunadamente, los organismos españoles están empezando a trabajar para proteger a las mujeres. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) presentaba este miércoles un protocolo de embarazo y maternidad para el fútbol femenino. Este protocolo buscará la protección de las garantías y derechos de las jugadoras para que puedan desarrollar su profesión, y también sirve como un primer paso hacia un Convenio Colectivo para las futbolistas de la Primera División.

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