Charlyn color
@charlyncorral

LEVANTE. Charlyn Corral cumple hoy (11 de septiembre ) 27 años. La mexicana afronta su cuarta temporada de color granota. A Valencia llegó en 2015. En este curso, la mexicana tratará de renovar su condición de máxima artillera de la Liga Iberdrola. 24 goles facturó en el pasado ejercicio. Ante el Barcelona tratará de poner en marcha de nuevo su contador. 

No todo ha sido color de rosa en la trayectoria futbolística de la mexicana. Toda una luchadora que ha sabido superar las adversidades que se la han presentado. Desde su más tierna edad. A los tres meses se le detectó una enfermedad en los bronquios. Y a los seis meses fue sometida a una traqueotomía que la libró de la muerte. Uno de sus pulmones no funcionaba bien por la aparición de un agujero. Estuvo un mes grave, pero seis después, se restableció. Fue su primer triunfo en su partido más trascendental.

Posteriormente, tuvo que lidiar con la disciplina autoritaria y férrea de su padre que la obligaba a dar 200 toques al balón antes de irse a dormir. Luego, para llegar a la cúspide del fútbol femenino, Charlyn tuvo que afrontar grandes sacrificios y situaciones críticas. Tuvo que emigrar a la Universidad de Louisville donde obtuvo una beca y posteriormente se graduó en Administración Deportiva. Se fue sola a los EE.UU. sin articular ni una sola palabra en inglés. Llamaba a mi casa a las tres de la mañana y les decía que ‘no sirvo para nada, ya no quiero (jugar al fútbol)’, pero me decían cosas que me levantaban el ánimo”, apunta.

Charlyn ha reconocido que estuvo a punto de abandonar el fútbol en 2013. Fue sometida una intervención quirúrgica. Se le había diagnosticado un síndrome compartimental. Una enfermedad neuromuscular que arrastra desde los 14 años, que aumenta la presión sanguínea entre los músculos de la pantorrilla. Le quitaron parte de los músculos gemelos de las dos piernas. Dos semanas las pasó en silla de ruedas y el resto con muletas. Estuvo cuatro meses sin tocar el balón.

“Pocos saben que tuve una operación en las dos piernas mientras estaba en Louisville. Llegué a pensar que mi cuerpo me decía que debía parar. Incluso pensé en dejar el fútbol. Hoy, a mis 26 años, agradezco que no tomé esa decisión“, confesó en Excelsior.com.

Color de tonalidad oscura

Charlyn echa la vista atrás y se acuerda de su sufrimiento. El color no era rosa por aquel tiempo. Su tonalidad era bien oscura. “Muchas veces sufrí al jugar. La solución era parar y descansar. Pero cuando volvía a entrenar me crecía el músculo y volvía el dolor. La operación fue mi segundo aire. Fue un punto de inflexión en mi carrera. Con 21 años me sentía triste. Estaba muy cansada. Fui a la Universiada 2013 y fuimos plata y yo la máxima goleadora. Recuperé al amor al fútbol”, afirmó en Proceso.com

A partir de ahí, todo cambió de color para la mexicana. “Gracias a la operación me convertí en jugadora profesional. Me ayudó en mi mentalidad. Antes era una niña tímida, pero el fútbol me ayudó a sacar el carácter que no pensé que tenía. Con el fútbol me siento poderosa. Soy otra persona. Me siento invencible”.

En 2015 fichó por el Levante. Su adaptación no fue fácil tanto en su vida personal como en la futbolística. La azteca rechazó compartir un piso con otras jugadoras. En dos meses se cambió cinco veces de domicilio. Unas veces por los ruidos de los vecinos, otras por averías domésticas y en otra por culpa de unos gatos. Tuvo que abandonar uno de ellos por temor a que los pelos de los tres minimos del propietario de la casa le pudieran afectar en sus antiguos problemas respiratorios.

charlyn adaptacion
@charlyncorral

Otro color tras su primer hat trick

En el campo tuvo que luchar por su cuota de competitividad y responsabilidad impuesta por ella misma. Me ficharon como extranjera, Tengo que demostrar más que las españolas. Si no hemos ganado y ha faltado gol tomo la responsabilidad de anotar“, mantenía. La sequía goleadora fue todo un quebradero de cabeza. Además, los cambios constantes de posición en aquel arranque liguero. Jugó como delantera, centrocampista y ¡defensa”. Un tanto en cuatro partidos disparó sus dudas.

Pero en el siguiente partido llegó su primer hat trick. Tras cuatro derrotas consecutivas, primer triunfo con el Levante. Fue el 11 de octubre de 2015 ante el Sporting de Huelva (4-0). Todo fue de otro color desde ese momento. “Ahí empecé a ser yo. Me gané el respeto por mis resultados. Ahora, soy un referente. Llegué a la Liga como una desconocida y me consolidado”, apunta en Proceso.com. A punto estuvo de cambiar el color rojiblanco por el granota. En el Levante y Valencia seguirán disfrutando de sus goles.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te puede interesar:
alba redondo granota

Alba Redondo, cada vez más cerca de vestir de granota

LEVANTE. Alba Redondo, actual jugadora del Fundación Albacete, podría vestir de granota…